lunes, 9 de agosto de 2010

Castellgalí - La Mola - Matadepera.




Objetivo la Mola, punto de partida Castellgalí, en teoría caminata de unos 30 kilómetros. Componentes Dani, Sergio, Judit y yo. Cargados de agua, en las camelbaks, comida y potingues varios (sobretodo Dani, que llevaba una mochila que parecía el bolso de Doraimon, jejeje).




Salimos a las 730 horas de Castellgalí, dirección Sant Vicenç de Castellet.




Cogemos la pista forestal de nos adentra en el Parc Natural de Sant Llorenç de Munt i l’Obac, siempre subiendo, y buscando el recorrido de la Cursa Cube-la Mola, en la que participe en Mayo.




Después de más de dos horas de caminata y recorrido ascendente vamos a salir al mismo recorrido, utilizando el Camí Ral (camino que va desde Manresa a Barcelona).


Suponía que me acordaría del camino, pero había alguna zona conflictiva.





Primero llegamos , sobre el km 13 al cruce de Rellinars, en el cual tiramos dirección los Hostalets de Daví, donde nos encontramos dos señores con perros, las primeras personas que vemos en el recorrido, aparte de dos ciclistas que nos cruzamos fugazmente.



Seguimos por el camí ral, por una zona más llevadera de corrioles, donde da la sombra, buscando el Paller de tot l’any, y el fin de la primera ascensión. En esta zona de corrioles, que parecen la selva, con mucha vegetación, Judit va delante del grupo tirando con bastante fuerza, le invito a reducir el ritmo, pero rechaza la invitación, más tarde se verá el resultado de su acción…. A parte Judit hace unos muy buenos amigos en una parada para beber un poco de agua y comer algo, unos amiguitos mosquitos que la acribillan bastante.






Avanzando por los corrioles y una vez pasado el Paller de tot l’any, llegamos al final de la ascensión, nos hacemos unas fotos y vemos a una pareja de jubilados, nos despistamos un poco.





Este era el lugar que más miedo le tenía yo, y dicho y hecho nos desviamos del camino y andamos unos dos o tres kilómetros de más, llegando hasta Castellsapera.




Al darnos cuenta buscamos un camino alternativo, que nos devuelva a la ruta, total unos tres cuartos de hora investigando por los picos de la sierra y con pajarillos (pajarracos) por encima de las cabezas, el Sergio decía que eran cuervos, pero yo creo que eran buitres, que ya nos olían. Al fin damos con el camino de bajada hacía la Barata, Judit sigue en cabeza, pero empieza a notar la fatiga, llevamos unas seis horas de caminata, y cuando acabe el descenso unos 30 kilómetros.



Llegamos a las faldas de la Mola, ahora falta llanear, tendiendo siempre a subir, durante unos tres kilómetros hasta pasar por Can Pobla y coger el camino de los monjes para llegar por fin a la Mola. Dani, Sergio y yo vamos bastante bien, aunque sin existencias de agua, Judit ha entrado en una crisis impresionante, le ofrezco ir directos para el coche, que esta en Matadepera, sin subir a la Mola, pero ella quiere subir.



Como bien le dice Dani, ha quemado toda las existencias que tenía, su cuerpo le pide combustible, ha pillado una pájara inmensa, después del gran esfuerzo, subiendo en cabeza la primera ascensión y la bajada, se ha vaciado, le ha faltado comer más … una pájara de campeonato. Nos vamos parando, y la subida se le hace eterna, va comiendo algo, pero ya es tarde, el hombre del mazo la ha visitado ¡y con fuerza!





Al final y después de unos 35 kilómetros y 7 horas 30 minutos llegamos a la cima 1104 metros sobre el nivel del mar. Ahora a recuperar fuerzas, sobretodo Judit y ha bajar hacía Matadepera donde esta el coche de Sergio.

Polar RS100

35 kilómetros.

Traintime: 7 horas 30 min
Media pulsaciones: 114
Max. pulsaciones: 152
Calorías: 3520





Ahora solo falta bajar, pero la cosa se lía, de bajar en 40 – 45 minutos, la bajada se convierte en una bajada de 1 hora y 45 minutos, llevándonos a la otra punta de Matadepera, y por suerte no llevándonos a Castellar del Valles. Un fallo en algún cruce nos lleva a un recorrido total de 48 kilómetros!!!!!! Una vez en la urbanización de Matadepera, Sergio se ofrece para ir corriendo a buscar su coche.... y venga dicho y hecho se pone a correr, parece que no lleve los ¡48 kilómetros encima!!!!



Nosotros le esperamos primero en una rotonda (o eso parece) y después en la parrada del bus (donde todo el mundo nos mira extrañados), después de media hora y de unos tres kilómetros que se lleva de regalo, consigue dar con el coche y nos recoge.



¡Madre mía!!! Al final 48 kilómetros, 9 horas y cuarto, más de 3500 calorías gastadas, el coche perdido, una pájara impresionante, una carrera de tres kilómetros…. Y sobre todo ¡un día para recordar!!!






Más fotos.
(a la espera de las fotos de Dani).

Vídeo.


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